segunda-feira, abril 10, 2006

PÁTIO DO PRIOR








Um Pátio perdido na Almada Velha, paredes meias com o cenário do Romeiro, ombro no ombro de Dom João de Portugal. Uma localização soberba sobre o Tejo e Lisboa. Património vivo porque habitado. Mas morto por ignorado. Vale a pena percorrer as ruas, os pátios, a colina e os miradores de Almada Antiga. Aqui tão perto e tão afastado no tempo, que parou algures, e percorrer o espaço de Dom António, com o respeito pela sua causa perdida e só mais tarde resgatada.

Texto e fotografias de Luís Miguel Correia - 2006

4 comentários:

Galufi disse...

Hola LMC!

Que hermoso Patio!, no lo vi!, donde queda exactamente? en la Alfama? tiene toda la pinta de ser ahí pero me confunde eso de Almada Antiga. Quiero ir...
En la Alfama encontré un día un lavadero público! me pareció maravilloso!. No pude sacar fotografías porque estaba medio oscuro :( pero nunca lo olvidé....
El aire de la Alfama, su luz y su color son únicos. No los encontré en ningún otro lado. Que suerte tuviste de vivir ahí... era una casita amarilla?.
Me gustaría enviarte cuando quieras algunas fotografías que saqué en Lisboa... la mirada de una argentina sobre tu ciudad. Igual la mayoría no fueron con cámara digital y no te las puedo enviar pero tengo muchas lindas en digital también...
Viste? textos portugueses en español es para vos toda una experiencia de lectura, una doble traducción. Saludos!!

LUIS MIGUEL CORREIA disse...

Olá, Galufi,
Este pátio fica em Almada, que é a cidade situada em frente a Lisboa na margem Sul do rio Tejo. Fica perto da estátua do Cristo Rei. Quase ninguém conhece este lugar... Quando passares por Lisboa posso levar-te lá...

LMC

LUIS MIGUEL CORREIA disse...

Em Alfama vivi numa casa cor de rosa (não confundir com a Casa Rosada de Buenos Aires... Era uma cas muito velha e enquanto lá estive receei sempre um incêndio...

LMC

Galufi disse...

Hola!
Que buen guía voy a tener cuando vuelva a Lisboa... que ilusión! ;)
El ex presidente Menem cuando dejó el poder se hizo una casa, la pintó color de rosa y la llamó: la "rosadita"... trastornado por el poder no se podía olvidar de la Casa Rosada!. Por suerte para los portugueses la "rosadita" no queda en la Alfama y no era tu casa!.
Me gustan las casas amarillas... Besos!